HONEYMOON

|TIPS|

No importa en qué etapa de la planificación de la boda estéis, la oportunidad de cambiar de marcha por un momento y empezar a pensar en cómo planear vuestra luna de miel es siempre un descanso bienvenido. ¡Hay tantos temas que tratar! ¿A dónde podríais querer ir? ¿Cuánto tiempo debería ser vuestra luna de miel, y cuándo sería el mejor momento para hacerla, oficialmente? (Os sorprendería saber cuántas parejas retrasan su luna de miel para poder aprovechar mejor el tiempo, ya sea coincidiendo con los calendarios de trabajo y los días de vacaciones, o simplemente la mejor época del año para visitar el destino de luna de miel de sus sueños).

Y, si vais a retrasar vuestra luna de miel, ¿queréis también planear una escapada post-boda en miniatura?

El resultado final: Después de meses de preparación de la boda, vuestra luna de miel debería ofreceros el tan necesario relax y tiempo de calidad juntos. Aunque suena celestial, a veces la tarea de planear la luna de miel (además de la planificación de la boda) puede tomar un giro estresante.

Así que, vamos a contaros algunos de los mayores errores que cometen los recién casados y cómo podéis evitarlos.

1. Salir el día después de la boda

No querrás empezar tu viaje agotada por la boda, con jet-lag y malhumorada. Date un tiempo para relajarte y así podrás empezar tu viaje como nuevo.

2. Llevar demasiado equipaje

Los recién casados suelen querer llevar vestidos nuevos, tacones y joyas. Entiendo totalmente el querer lucir radiante, pero no traigas demasiado; nadie quiere cargar con mucho equipaje en una luna de miel.

3. Gastar en el primer complejo turístico

Los recién casados suelen querer mimarse justo después de la boda, pero los psiquiatras y los expertos en felicidad dicen que la gente recuerda más el pico y el final de su viaje. Obviamente, si tienes el presupuesto, cada hotel que reserves debe ser fabuloso. Pero si te quedas en más de un complejo turístico y sólo puedes permitirte derrochar una vez, ahorra tu dinero para un gran final.

4. Cantidad en vez de calidad

Mucha gente piensa que si un viaje es más largo, será mejor. Pero, de nuevo, no recuerdas cada momento del viaje; recuerdas los momentos pico. Así que en lugar de alargar el viaje, considera reducirlo un par de noches y usar el dinero para completarlo con algunas experiencias únicas realmente memorables, como un viaje en globo o en helicóptero a la cima de un glaciar.

5. No hacer nada

Muchos recién casados piensan: «Sólo quiero ir a un increíble resort y tumbarme en la playa todo el día». Pero si eso es todo lo que haces, te arrepentirás. Te recomiendo que te inscribas en una actividad que te suba la adrenalina y que nunca hayas hecho antes, como un paseo en lancha, un tour en quad o puenting. Dominar un desafío juntos puede ser una gran experiencia de unión.

6. Hacer demasiado

Mucha gente intenta abarcar demasiado territorio. «Bien, queremos hacer Australia y Nueva Zelanda». Y la cosa es que es mucho tiempo y gasto para volar entre países. ¿Por qué no simplifican y se divierten?

7. Guardar la aventura para el final

Muchos recién casados hacen un viaje en dos partes, con aventura y relajación. Creo que es mejor dejar los mimos para el final para que puedas volver a la vida real tan relajado como puedas.

8. Olvidarse de las vacaciones escolares

Antes de reservar la luna de miel, comprueba los horarios de las escuelas para que no termines viajando cuando haya un montón de niños gritones corriendo por ahí. Y eviten los centros turísticos familiares. En su lugar, elige un centro turístico que atienda a parejas y que tenga todas las campanas y pitidos románticos, como duchas al aire libre o desayunos diarios en la cama.

9. No hacer la investigación de su habitación

Digamos que quieres estar en una suite en el lado oeste del hotel para poder beber champán y ver la puesta de sol desde tu balcón. Es importante tener esa información de la habitación.

10. Ahorrando en su viaje

Si hay tiempo para derrochar, es en su luna de miel. La próxima vez que volváis a vuestro destino de luna de miel, quizá tengáis niños, y entonces ya habrá tiempo para ser realmente ahorradores.

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